domingo, 9 de enero de 2011

¡Zas! En toda la boca



La triste saga del F-22 (II parte)




Pues sí, señores. Se acabó la fiesta. Con admirable simetría, casi en el año clavado de la presentación del Sukhoi T-50, los chinos, como quien no quiere la cosa, se han dejado fotografiar el prototipo de su primer caza de quinta generación, el Chengdu J-20. Y la Internet echa humo. El T-50 no pasaba de ser uno de los muchos clavos en el ataúd de la hegemonía norteamericana, pero un quinta generación chino… eso ya son palabras mayores.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mi división favorita (II parte): Un invierno escocés



En el verano de 1940 la 51st Highland Division era en el ejército británico como esa hija casquivana de buena familia que ha cometido un desliz con el mozo de cuadra. Las demás divisiones que habían ido a Francia habían conseguido volver, en cachitos de diferentes tamaños, pero vuelto a fin de cuentas y, por exigencias obvias del guión, estaban siendo reconstruidas. Pero ciertos detalles habían complicado el caso de la 51st.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Oui, mais, qu'y avait-il vraiment de la France dans le pantalon rouge?



El garance, el emblemático pantalón rojo de la infantería de línea francesa, sigue siendo el pantalón más famoso de la Historia Militar, principalmente porque se le atribuye la muerte de decenas de miles de soldados franceses en agosto de 1914. Lo que, de ser cierto, convertiría a un pantalón en uno de los mayores genocidas de la historia europea moderna.

sábado, 23 de octubre de 2010

Mi división favorita



Muchos años después, deambulando por Google, topé por accidente con el cuadro que abre esta entrada. La escena se me hizo inmediatamente familiar. La carga de los Highlander en la primera noche de El Alamein es una escena bien digna de ser representada, después de todo, y lo ha sido, por su dramatismo e importancia, en muchas ocasiones y diferentes formatos. Pero yo ya había visto aquello, exactamente ese momento que se ve en el cuadro, antes. Mucho antes.

miércoles, 30 de junio de 2010

Espera... ¿eso lo he pensado o lo he dicho en alto?




Resulta irónicamente apropiado que el general que iba a sacarnos a todos del lío este en Afganistán a base de buen rollete, corazones y mentes y mucha mano izquierda haya acabado colgando en el secadero por no recordar que en lo tocante a mantener a todos contentos y bien dispuestos hacia la misión el más importante al que había que mantener bien dispuesto era a su jefe.